Afuera la basura

CEAMSE afecta a vecinos de La Plata, Berisso y Ensenada. Fue resultado del proceso de globalización, en el cual el neoliberalismo empujo a los asuntos públicos a manos privadas, el CEAMSE no fue la excepción. Con sus años en la zona, fue protagonista de numerosas concentraciones en pedido de clemencia hacia la vida.
La realidad pareciera ser del siguiente modo: el mundo se hizo para que el hombre se lo lleve por delante, pero no en sentido positivo, con triunfos, glorias y reconocimientos, al menos no solo con eso, sino fundamentalmente con poca delicadeza, desinterés, individualismo y falta de conciencia a futuro, un futuro a mediano y largo plazo.
Treinta años no son nada, comparado con el grado de decadencia con el que se presenta no sólo el aspecto físico de nuestro espacio, sino también la cara de la sociedad, una sociedad sumida en el abandono y en la ausencia de colaboración con la perduración de la vida por lo siglos de los siglos.
En la era de los avances de la tecnología, de la industria, del trabajo mecánico y los textos digitales, escuchar la palabra: empresa, sin dudas es sinónimo de posibilidad, de esperanza y elementalmente de progreso económico. Ahora bien, ¿Hasta qué punto eso trae empleo, con ello dignidad y con ambas cosas felicidad? ¿Se debe pagar por ello con la salud?
Años atrás, los ciudadanos argentinos recibieron un gran, pero gran regalo de uno de los gobiernos cuya intervención no se dio justamente por voto popular. Una de las tantas nefastas dictaduras militares del país dejó como herencia la creación de lo que, hoy por hoy, se reconoce como el punto en común de lucha de aquellos vecinos que están obligados a vivir en medio de uno de los mayores fomentadores de contaminación ambiental: el depósito del CEAMSE (Cinturón Ecológico Área Metropolitana Sociedad de Estado). Así es, esta creación que en sus comienzos se vio como la “gran salida” a la actitud dañina de los sujetos, terminó siendo nada más y nada menos que el golpe más bajo a la salud de nuestro medio ambiente “sabemos que un residuo orgánico mal tratado se transforma en una variedad de
tóxicos propiciadores de la llamada contaminación ambiental… …y los no
orgánicos se pierden en el tonelaje de basura que a lo bruto, transportan los
recolectores de basura de toda el área metropolitana. La basura mal tratada, es
por lo tanto, no sólo riqueza que se pierde, sino también contaminación
ambiental, o mejor dicho envenamiento del agua, aire y suelo, y por lo tanto
muerte a corto, mediano o largo plazo, para la población de las áreas
cercanas”. (http://www.noalabasura.com.ar/node/3)
Transcurrían los años ´70 cuando en la Argentina se vivía una situación fuera de lo común. Un golpe de facto denominado El Proceso de Reorganización irrumpió en el gobierno dejando afuera de la presidencia a Estela Martínez de Perón. Fueron esos años los testigos de la creación de esto que hoy se ve ante los ojos de los vecinos de la zona de las ciudades de La Plata, Berisso y Ensenada, como el culpable de la decadencia del medio ambiente de la región; por supuesto, el CEAMSE no es la primera, ni la última y mucho menos la única empresa comprometida. El mismo Estado, delegando las responsabilidades del área pública al área privada, lleva a cabo una especie de sumisión, de la cual, los grupos económicos y las empresas privadas obtienen el beneficio máximo de control y el poder de decisión frente a cuestiones que forman parte del bien público. Esto deja ver, nada más y nada menos que el poco sutil manejo del curso de la basura responde a intereses de tipo políticos.
El CEAMSE surge como “sociedad de estados”, esto resultado del convenio entre la Municipalidad de la ciudad de Buenos Aires y el gobierno de la Provincia y se crea en base a la ley 20705 que rige las Sociedades de Estados (Artículo 1: Son aquellas que, con exclusión de toda participación de capitales privados, constituyen el Estado Nacional, los Estados provinciales, los municipios, los organismos estatales legalmente autorizados al efecto o las sociedades que se constituyen en orden a lo establecido por la presente ley, para desarrollar actividades de carácter industrial y comercial o explotar servicios públicos - http://www.puntoprofesional.com.ar/P/0650/LEY20705.HTM -), estas instituciones públicas llevaron adelante el acuerdo, con el único fin de llegar a tercerizar el tratamiento de los residuos. “el CEAMSE, y la tercerización del trabajo del tratamiento de los residuos mediante el exclusivo método del relleno sanitario, son ejemplo de los lineamientos políticos neoliberales. A través de la corrupción que genera el patrimonialismo se tejen los negocios en beneficio de empresas que, mediante la tercerización de las políticas, aseguran un mercado ilimitado de posibilidades”. (http://www.ecoportal.net/content/view/full/74325)
Despierten: sólo falta atentar contra el sexto sentido
Bienvenido a la ciudad, en tu estadía vas a disfrutar de: gritos, música en los oídos, miles y miles de voces hablando al mismo tiempo, grandes cantidades de imágenes, pero ninguna del todo clara y, mucho aire con gusto a humo.
El ritmo apresurado de la vida, las idas y vueltas, los tiempos que nunca alcanzan para vivir, todo esto impide relajarse, caminar con calma y observar detenidamente las calles de la ciudad. Los cuerpos acelerados se cruzan, sin siquiera chocar miradas; se hacen malabares para esquivar al bulto que se ve venir cargado de bolsas, carteras, agitando el brazo, como para salir volando. Nada de esto es visto como ajeno a la vida diaria. Todo es obvio, o simplemente pasa desapercibido y es justificado, porque ¿Quién no está apurado hoy en día?
En ese devenir propio del ser humano y de vivir en la gran selva de cemento es donde tiene lugar la alteración del espacio físico en el cual se desenvuelven los sujetos sociales (que paradójicamente se comportan como si fueran simples individuos aislados entre sí).
La avenida 44 y 7 de la ciudad de La Plata, a la altura de la Plaza Italia (una de las más transitadas), es el ejemplo más fiel de la falta de conciencia de la gente. Incalculables caños de escape hacen explosión, al mismo tiempo que el señor del Fiat Uno le toca bocina al micro de la línea 214 que, frena en cada parada haciendo chillar las gomas en el asfalto caliente. Mientras, en la esquina del diagonal 77 un edificio enorme está en pleno proceso de crecimiento, alrededor de quince hombres suben y bajan bolsas de cemento (que despiden un polvillo, provocando estornudos en los chicos que van al jardín de la otra cuadra), ladrillos y herramientas a través de un pesado monta cargas, al mismo tiempo que escuchan cumbia en una radio portátil, de la cual el sonido sale sucio y poco entendible. “Según apuntan los especialistas, estas conductas en combinación con la exposición al ruido persistente aumentan en forma considerable las chances de padecer la pérdida auditiva, además de alteraciones del sueño, cefaleas e irritabilidad” (http://www.sorolls.org/docs/Necesidad_controlar_contaminacion_sonora.htm) Los excesos de sonido que perturban la situación habitual son reconocidos como contaminación auditiva. Esto, como no puede ser de otra manera, implica la posibilidad de lesiones en el organismo de las personas que conviven con ello.
La ciudad de La Plata, es un ejemplo típico de la contaminación sonora provocada por el hombre y su hábito de vivir aceleradamente, inmerso en una sociedad de producción y consumo obligatorio, donde el tiempo vale oro, y todo vale para ahorrarlo. Se conoce hoy que el nivel acústico llega a los 70 decibeles, cuando hace veinte años atrás no superaba los 50, que es el límite aceptable durante el día, mientras que por las noches 40 decibeles es lo que se plantea como deseable. También se sabe que pasados los 90 el sonido dejaría de pasar desapercibido y llegaría a provocar perjuicios tanto físicos como psíquicos para los habitantes de las grandes ciudades. (http://manosquehablan.com.ar/noticias/2006/02/16274.php)
Por un instante hay que dejar de lado lo que se escucha y pasar a lo que se ve. Todo es bueno como estrategia para llegar al público, al individuo como potencial consumidor. Para ello, es necesario que en su cabeza se introduzcan imágenes, colores distintivos y slogan. Las personas están expuestas a la contaminación visual, en la que los factores que entran en juego como estímulos, de los cuales se es imposible escapar. Existe un uso y abuso de elementos que descomponen la estética natural del escenario.
Es habitual ver un sin fin de carteles luminosos y coloridos colgados casi en medio de las calles, afiches pegados en cualquier paredón con buena ubicación a los ojos de los receptores. La publicidad ocupa un gran espacio en el escenario de la vida, así también las propagandas políticas encontraron este método como una eficaz alternativa. Siempre incitando a probar aquello que se ofrece y garantizando la plena felicidad en caso de acceder.
El hombre lleva a cabo una manipulación sobre esto, exagerando con los detalles que resaltan, los tamaños de los carteles, ubicándolos no donde menos molesten, sino donde más se perciban. “Una salvaje sociedad de consumo en cambio permanente que actúa sin conciencia social, ni ambiental es la que avala (o permite) la aparición y sobresaturación de estos contaminantes” (http://verdeciudadana.blogspot.com/2007/04/contaminacion-visual.html)
Los últimos días, el país entero estuvo conmocionado y atento al gran manto de humo que llenó las calles de una parte importante de la provincia de Buenos Aires. Como consecuencia del incendio desmedido de innumerables hectáreas en la zona del Delta, se cerraron las rutas y autopistas, se produjeron muchos accidentes automovilísticos y hasta costaba respirar.
Ahora bien, en las ciudades de Berisso, La Plata y Ensenada el respirar aire contaminado es moneda corriente. La destilería REPSOL-YPF, ubicada sobre la ruta provincial Nº 10, es decir sobre la conexión entre Berisso y La Plata (zona residencial), a través de antorchas emana, día y noche, gases tóxicos que los habitantes de la zona respiran. Miles fueron las quejas cuando, por ejemplo en una oportunidad, una espesa nube de humo negro apareció cubriendo todo el cielo en la región. (http://terratoxnews.wordpress.com/2008/03/05/bsas-denso-humo-de-destileria-ypf-repsol-la-plata-en-las-narices-del-opds-05-mar-2008/) Lo que sucedió en la provincia como consecuencia del incendio fue una acción desmedida e inconciente, hasta difícil de creer; lo que sucede en Berisso, La Plata y Ensenada pasa a ser una vergüenza.
La sociedad atenta contra el medio ambiente…
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